Cómo valorar el ajuar doméstico en caso de divorcio

El ajuar doméstico es uno de los temas tratados dentro de tribunales de familia durante el proceso de divorcio, ya que intervienen las inversiones a largo o corto plazo del patrimonio de los ex-cónyuges para facilitarse una vida cómoda, según su criterio.

Es llamado ajuar doméstico a los bienes muebles que compartía una sociedad conyugal antes del divorcio, como los electrodomésticos, muebles de piso, utensilios de cocina, enseres domésticos y cualquier otro artefacto u objeto que no pretenda mucho valor de cotización, sino de uso común de pertenencia al hogar. Si necesitas saber cómo valorar el ajuar doméstico en caso de divorcio, aquí tienes información.

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¿Cómo se valora el ajuar mancomunado en un divorcio?

El artículo 1321 del código civil español dice: “Fallecido uno de los cónyuges, las ropas, el mobiliario y enseres que constituyan el ajuar de la vivienda habitual común de los esposos se entregarán al que sobreviva, sin computárselo en su haber. No se entenderán comprendidos en el ajuar las alhajas, objetos artísticos, históricos y otros de extraordinario valor”.

Este objeto no puede ser extraído de la vivienda (a excepción de enseres personales y ropas) sin pleno conocimiento de la ex-pareja o en su defecto por orden del juez, donde se le conceda una autorización judicial (Art 1320 C.C.). Ya que sin importar a quién le pertenezcan, componen la totalidad del patrimonio a dividirse y es parte de un derecho de la vivienda habitual.

La valoración de un ajuar doméstico mancomunado en un divorcio es un tema sensible junto al uso de la vivienda. Por lo general, quien se queda con esta, tiene el objetivo de mantener una vida más estable económicamente, en especial si existen hijos, la ley los tiene por prioridad y su desarrollo también.

Por ello, es recomendable no dejar la vivienda hasta tanto no se termine la separación con sentencia de divorcio. Pero en caso de hacerlo, mantener pruebas del hecho en un lugar seguro acerca de la situación de los muebles y todo lo que nos interesa como ajuar doméstico para comprobar su integridad, sería lo ideal.

Muchas veces ha pasado tanto tiempo entre la separación y efectivamente el divorcio, que se corre con el inconveniente que estos estén en mal estado o han perdido su estimación real.

La valoración del ajuar mancomunado se tiene le adjudica de tres formas: segmentada, fijo o por evaluación.

  • Será de manera separada o segmentada. Se busca el valor por objeto del ajuar, atendiendo al cuidado de la depreciación del mismo en el momento de hacerlo. Utilizar un sistema de compilación o inventario de todos los bienes de la vivienda, la sumatoria de los montos pasará a ser el del ajuar doméstico.
  • Para tener una valoración fija sin confusión en el costo de individuales se calcularía el 3% del valor del inmueble. Es decir, de la residencia, habitación o piso que compartían.
  • “El ajuar doméstico formará parte de la masa hereditaria y se valorará en el tres por ciento del importe del caudal relicto del causante, salvo que los interesados asignen a este ajuar un valor superior o prueben fehacientemente su inexistencia o que su valor es inferior al que resulte de la aplicación del referido porcentaje”, según el artículo 15 de la Ley del Impuesto.
  • Si se duda del criterio de alguno, pueden llegarse a la decisión de hacer una evaluación mediante un perito evaluador. Este tomará una decisión imparcial del ajuar doméstico y será presentada al tribunal para ser aprobado.

¿Cuáles son las leyes que rigen el ajuar familiar?

El ajuar familiar no se define directamente en el Código Civil, pero sí en la Ley del Impuesto como se dijo anteriormente. Este se refiere al artículo 15 de la Ley del Impuesto, reconociéndolo como parte de patrimonio hereditario.

Sin embargo, es considerado como tema dentro de los apartados a los mobiliarios de la vivienda familiar por el Código Civil, su categorización sobre que lo es o no, se encuentra en el artículo 1320 del C.C.

También es mencionado como uno de los beneficios a ser repartidos mediante el convenio regulador según el artículo 90 del mismo código, lo que lo asegura como parte del patrimonio familiar al momento de la separación de bienes.

Así mismo, en regla primera modificada por ley orgánica 9/2002 expresa: “Determinar, teniendo en cuenta el interés familiar más necesitado de protección, cuál de los cónyuges ha de continuar en el uso de la vivienda familiar y asimismo, previo inventario, los bienes y objetos del ajuar que continuarán en esta y los que se ha de llevar el otro cónyuge, así como también las medidas cautelares convenientes para conservar el derecho de cada uno”.

Son sólo algunos de los artículos resaltantes, provenientes de las leyes que rigen según su procedencia en la nación acerca del ajuar familiar.

¿Quién decide la valoración de los muebles en el divorcio?

Preferiblemente, un evaluador experto posterior a la separación mientras se espera el proceso de divorcio. Como se ha leído, existen tres maneras de evaluar el ajuar doméstico, pero sin duda el más infalible sería confiar en el juicio imparcial de un evaluador que muestre la cotización actual de los bienes del inventario del hogar.

No obstante, la última palabra la decide el juez de familia ya que están involucrados los aspectos hereditarios y de convivencia diario de hijos (en caso de haberlos) y otros factores como la salud de alguno o de quién será el uso de la vivienda.

Repartir el ajuar doméstico entre la pareja divorciada

En el ajuar doméstico, como lo indica el artículo 15 de la Ley de Impuestos, la opinión de los cónyuges tiene relevancia. Para ello, el divorcio debería estar en trámites de mutuo acuerdo, así puede ingresarse al convenio regulador presentado con la demanda de divorcio y un listado del inventario del hogar previamente evaluado, donde se explique las peticiones y/o concesiones de cada uno y bienes en específico.

Quedará por parte del tribunal aceptar o denegar la petición si desfavorece a alguna parte este tipo de repartición o si no se está tomando en cuenta la estabilidad de los hijos existentes, o demás condiciones involucradas para la repartición de ellos.

El ajuar doméstico como parte de la vida común de la ex-pareja pueden ser objetos heredados de valor personal y es normal se tengan presenten al momento de hacer la repartición de bienes. Queda claro que, mientras pueda ser comprobado por palabra del otro o suficientes pruebas de que estas pertenecen a alguno, bastará para ser cedidas.

En cualquier otra manera, el Tribunal de Familia velará porque la disputa durante el divorcio no afecte a inocentes. La valoración de los activos al momento de separarse es de suma importancia, las documentaciones fotográficas y cualquier otro, son importantes y sirven para determinar el futuro del ajuar familiar.

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